Enmienda de Kigali en México: qué significa para tu empresa y tus sistemas de refrigeración

La Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal establece una reducción gradual del consumo de hidrofluorocarbonos, conocidos como HFC. Para las empresas que operan sistemas de aire acondicionado, refrigeración comercial, cámaras de conservación, chillers o instalaciones industriales, este proceso vuelve más importante la planeación técnica de los equipos y refrigerantes.
México ratificó la Enmienda el 25 de septiembre de 2018 y el decreto correspondiente fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de noviembre de ese año. La Enmienda entró en vigor internacionalmente el 1 de enero de 2019.
Esto no significa que todos los equipos deban reemplazarse de inmediato. Sí significa que conviene conocer el estado real de tus sistemas, identificar los refrigerantes utilizados, controlar las fugas y tomar decisiones de modernización con anticipación.
¿Qué es la Enmienda de Kigali?
La Enmienda fue adoptada durante la 28.ª Reunión de las Partes del Protocolo de Montreal, conocida como MOP28, el 15 de octubre de 2016 en Kigali, Ruanda.
Su objetivo es reducir gradualmente la producción y el consumo de HFC, sustancias empleadas principalmente como refrigerantes en sistemas de aire acondicionado y refrigeración. Aunque los HFC no dañan directamente la capa de ozono como otras sustancias reguladas por el Protocolo de Montreal, algunos tienen un alto potencial de calentamiento atmosférico, también llamado PCA.
El Plan de reducción de HFC de SIIPROM-SEMARNAT explica que los HFC se utilizan en aplicaciones domésticas, comerciales e industriales, además de espumas, aerosoles, extintores y solventes.
Para una empresa, el impacto práctico está relacionado con la disponibilidad futura de ciertos refrigerantes, el sistema de cuotas de importación, la necesidad de utilizar buenas prácticas de servicio y la conveniencia de elegir alternativas de menor PCA cuando se diseñen nuevos proyectos o se modernicen instalaciones existentes.
¿Cuáles son los compromisos de México?
México cuenta con una línea base de consumo de HFC de 76,982,664 toneladas de dióxido de carbono equivalente, tCO₂e.
Esta línea base se calculó con la media del consumo de HFC de 2020, 2021 y 2022, más el 65% de la línea base de consumo de HCFC, conforme al mecanismo establecido por la Enmienda y el decreto promulgatorio publicado en el DOF.
El calendario nacional de reducción gradual es el siguiente:
| Año | Compromiso de México |
|---|---|
| 2024 | Congelamiento del consumo con base en la línea base |
| 2029 | Reducción del 10% |
| 2035 | Reducción del 30% |
| 2040 | Reducción del 50% |
| 2045 | Reducción del 80% |
El sistema de cuotas de importación de HFC opera a partir de 2024 a través de SEMARNAT. Estas medidas se complementan con acciones de capacitación, recuperación, reciclaje, regeneración y destrucción de refrigerantes.
La Hoja de Ruta de SEMARNAT también señala que México cuenta con nueve centros de recuperación y reciclado de refrigerantes y dos instalaciones autorizadas para su destrucción.
¿Qué refrigerantes están relacionados con este proceso?
La Hoja de Ruta para implementar la Enmienda de Kigali en México identifica una concentración importante del consumo nacional en ciertos refrigerantes.
En 2017, el consumo de HFC en México fue reportado en 49.4 MtCO₂e, con un crecimiento anual promedio de 14.5% entre 2007 y 2017. Los principales refrigerantes consumidos fueron:
- R-410A: 46%.
- HFC-134a: 24%.
- R-404A: 15%.
Por sector, el consumo se distribuyó principalmente en:
- Aire acondicionado estacionario: 50.9%.
- Refrigeración comercial: 17.79%.
- Aire acondicionado automotriz: 14.23%.
- Espumas: 9.15%.
La Hoja de Ruta cita los siguientes valores de PCA:
| Refrigerante | PCA citado por SEMARNAT |
|---|---|
| HFC-32 | 675 |
| HFC-134a | 1,430 |
| R-404A | 3,922 |
| R-410A | 2,088 |
| HFC-23 | 14,800 |
El PCA permite comparar el impacto climático de una tonelada de refrigerante con el de una tonelada de CO₂ durante un periodo determinado. Mientras mayor es el valor, mayor es el impacto climático potencial asociado a una liberación del refrigerante.
¿Qué alternativas de menor PCA existen?
La selección de un refrigerante no depende únicamente de su PCA. También deben revisarse la capacidad del equipo, la presión de operación, la inflamabilidad, la toxicidad, la eficiencia energética, la disponibilidad, la compatibilidad de componentes, las normas aplicables y las condiciones de servicio.
Entre las alternativas mencionadas en la Hoja de Ruta se encuentran:
- R-32, con PCA de 675.
- R-290 o propano, con PCA de 3.
- R-600a o isobutano, con PCA de 4.
- R-744 o dióxido de carbono, con PCA de 1.
- R-717 o amoniaco.
- HFO, como R-1234yf y R-1234ze, con PCA menor a 1.
Estas alternativas no son intercambiables de forma automática. Un cambio de refrigerante puede requerir un equipo diseñado para esa sustancia, modificaciones de componentes, revisión de controles, ajustes de seguridad y una puesta en marcha adecuada.
Por eso, la transición debe analizarse como una decisión de ingeniería y no como una sustitución improvisada de gas.

¿Cómo impacta Kigali a tus sistemas HVAC/R?
1. Necesitas conocer el inventario real de refrigerantes
El primer paso es identificar qué equipos tienes, qué refrigerante utiliza cada uno, cuál es su carga, qué antigüedad tiene y cuál ha sido su historial de fugas, reparaciones y recargas.
Este inventario debe incluir equipos de aire acondicionado, chillers, unidades paquete, sistemas VRF/VRV, cámaras de conservación, cámaras de congelación, vitrinas, racks y otros sistemas de refrigeración.
2. Las fugas adquieren mayor importancia
Una fuga representa pérdida de refrigerante, disminución del desempeño y necesidad de recarga. Cuando se trata de un refrigerante de alto PCA, también puede representar un impacto ambiental relevante.
Un plan de mantenimiento HVAC debe contemplar inspección de conexiones, tuberías, válvulas, serpentines, compresores, controles y puntos donde se hayan presentado fallas recurrentes.

3. Los nuevos proyectos deben considerar la transición
Si vas a construir, ampliar o modernizar una instalación, conviene evaluar desde la etapa de ingeniería la disponibilidad futura del refrigerante, los requerimientos de seguridad y la eficiencia energética de la solución.
En proyectos de ingeniería HVAC, la selección del sistema debe relacionarse con la carga térmica, el uso del inmueble, la operación, el mantenimiento y la disponibilidad de refacciones y refrigerante.
4. La continuidad operativa debe formar parte de la decisión
En hoteles, hospitales, plantas, supermercados, restaurantes y centros de distribución, una falla de refrigeración puede afectar la operación, la conservación de productos o las condiciones del inmueble.
En estos casos, no siempre conviene esperar a que el equipo llegue al final de su vida útil. Es mejor comparar el costo de mantenerlo, modernizarlo o sustituirlo, considerando confiabilidad, consumo energético, disponibilidad de refacciones, refrigerante utilizado y criticidad del proceso.
¿Qué debería hacer tu empresa?
Una ruta práctica puede comenzar con estas acciones:
- Elaborar un inventario de equipos y refrigerantes.
- Identificar sistemas que utilizan R-410A, R-134a, R-404A u otros HFC.
- Revisar el historial de fugas, recargas y fallas.
- Priorizar equipos críticos para la operación.
- Evaluar el estado de compresores, condensadores, evaporadores, controles y tuberías.
- Determinar si conviene mantener, reparar, reequipar o sustituir cada sistema.
- Incorporar refrigerantes de menor PCA en nuevos proyectos cuando la aplicación lo permita.
- Establecer un programa de mantenimiento preventivo y detección de fugas.
- Solicitar una evaluación técnica antes de cambiar refrigerante o modificar un equipo.
Para operaciones con cámaras de conservación o congelación, puedes revisar nuestras soluciones de cámaras de conservación y congelación. Para sistemas de refrigeración comercial e industrial, consulta nuestro servicio de refrigeración.
La transición debe planearse con información técnica
La Enmienda de Kigali no debe analizarse únicamente como un cambio regulatorio. También representa una oportunidad para ordenar el inventario de equipos, reducir fugas, mejorar el mantenimiento y tomar mejores decisiones de modernización.
Un diagnóstico adecuado permite conocer qué sistemas requieren atención inmediata, cuáles pueden continuar operando con mantenimiento controlado y cuáles conviene integrar en un plan de sustitución o reequipamiento.
En IRAACOND atendemos proyectos de aire acondicionado, refrigeración comercial e industrial, cámaras de conservación, mantenimiento HVAC e ingeniería para instalaciones que requieren continuidad, eficiencia y respaldo técnico.
Solicita una evaluación técnica
Solicita una evaluación técnica para conocer el estado de tus equipos, identificar fugas y planear la transición de refrigerantes con prioridades y acciones recomendadas.
Cuéntanos qué sistemas tienes, dónde están instalados y qué no puede fallar en tu operación. Nuestro equipo puede orientarte sobre el siguiente paso para tu empresa en CDMX, Estado de México, Morelos, Guerrero y otras zonas de México.

